– ¡He hablado con simios más educados que tú!. – Me alegra que asistieras a tu reunión familiar diaria.

Hoy, aunque no tenga mucho que ver con el “fin” de este blog, me apetece hablar de una saga de videojuegos (sobre todo la primera y segunda parte) que me parecen unos de los mejores juegos que he disfrutado nunca. Hablo de Monkey Island, ese genial trabajo creado por el también genial Ron Gilbert, entre otros.

Se me vienen mil recuerdos cuando era solo un moco, jugando con todos mis hermanos y mi padre a la primera parte de esta saga, riéndonos con los geniales y originales diálogos (quien puede olvidar los duelos de insultos, los peculiares indígenas de Monkey Island, a Stan, etc.), intentado averiguar qué era lo siguiente a hacer, o disfrutando de los pixelados y simpáticos gráficos del juego.

Podría decir que el primer juego es un recuerdo más de infancia, al cuál he vuelto en multitud de ocasiones, hasta conocerlo casi de memoria. Al segundo no jugué hasta hace relativamente poco, siendo ya más mayor, lo cuál me parece una suerte, ya que pude disfrutar de un juego completamente nuevo, y vaya sí lo hice. (De hecho, esta segunda parte me parece el culmen de Monkey Island, la mejor parte, con ese final tan inesperado y ese Guybrush con aspecto de verdadero pirata [El hábito no hace el monje, claro]).

 

 Lo que más me ha gustado siempre de Monkey Island, y lo que creo que es su seña de identidad, su gran punto fuerte, aparte de un argumento  entretenido y unos personajes entrañables, es su sentido del humor,  reflejado en esos diálogos frescos y descarados, con un tono a veces  irónico que personalmente me encanta. (Además de esas pinceladas de  crítica social). 

Por cierto, como fan incondicional de las primeras dos sagas me hubiese gustado que la tercera parte hubiese sido culminada por su creador, Ron Gilbert, que tenía un final pensado para Monkey Island que no pudo realizar, debido a diferencias (al parecer) con Lucasart. Una pena, ya que esto determinó el destino del juego, que sacó muchos años después una tercera parte, que si bien no esta mal del todo y es entretenida, deja mucho que desear respecto de las dos primeras sagas.

En cuanto a la música, si bien la BSO de este juego no es lo que más me gusta de él (entre otras cosas porque en el momento en que salió el juego no se podía disfrutar mucho del sonido, que era producido por el sistema MIDI del ordenador). Aún así sí que tenía una banda sonora bonita, muy peculiar, de la que han trascendido un par de temas, entre ellos la sintonía principal del juego, reconocible por muchos:

Así que si no habéis probado estos juegos, os lo recomiendo encarecidamente, sobretodo las dos primeras partes, porque pasaréis un buen rato con su fantástico humor (en realidad propio de las geniales aventuras gráficas de Lucasart, en general).

Os dejo una canción que hice pensando en esta aventura gráfica, a modo de tributo de este gran gran videojuego:

Three headed monkey:

Recientemente han sacado versiones remodeladas de las dos primeras partes, que, aunque no las he probado, dudo que tengan el encanto de los originales.

Un saludo, y vigilad vuestras espaldas, que siempre puede aparecer un mono de tres cabezas!

8 bits – Vol. 1 (2009)

Tras haber hablado sobre este proyecto a rasgos generales, os dejo la primera parte de esta “trilogía”.

Estas primeras 25 canciones se sitúan en una primera etapa, cuando comencé a componer este tipo de canciones (La mayoría a finales de 2008 y lo largo del 2009).

En este primer volumen es donde más se nota mi influencia por las BSO de Sonic, normal teniendo en cuenta de que empecé basandome en estas canciones.

Son melodías sencillas, la mayoría de poca duración, y con pocas pistas (normalmente percusión, solista, rítmica y bajo). La duración de las canciones son cortas, no pasando la mayoría de los 2 minutos, y pensadas en la mayor parte para hacer bucle de principio a fin, de forma que muchas no tienen un final, sino que terminan “bruscamente”.

Si ya de por sí la percusión es sencilla en este estilo, en este primer volumen esto se nota aún más. Es una percusión muy simple, casi siempre igual a lo largo de toda la canción, y con pocas modificaciones.

En resumen, este primer volumen se caracteriza por ser más sencillo y simple que los dos siguientes (propio de mi comienzo en este proyecto), con melodías alegres y pegadizas y canciones con un tempo muy alto.

Os dejo 5 canciones de las 25 totales que integran esta parte:

Walking through the jungle:

The crazy factory:

Simple but great: 

One last step:

Everything comes to and end: 

Descarga aquí el disco completo.

Espero que os guste, muy pronto subiré el segundo volumen. Un saludo!